martes, 6 de agosto de 2013

LAS CONSECUENCIAS DE LA CORRUPCIÓN DE ESTA MONÁRQUÍA CORRUPTA QUE, POR LOS AÑOS, MEJOR DICHO SIGLOS DE CORRUPCIÓN, SE TRADUCE ESA CORRUPCIÓN EN MUERTE DE CIUDADANOS POR LLENARSE LOS BOLSILLOS LOS GOBIERNOS MONÁRQUICOS CORRUPTOS.


Con toda propiedad se puede afirmar que, durante el tiempo que los gobiernos monárquicos han legislado, se ha ido degradando la sociedad y puede decirse que, de tener un estado medianamente de bienestar, se ha pasado a violar los derechos humanos más elementales del pueblo, hasta tal punto están matando gente por llenarse los bolsillos los políticos monárquicos de turno que de disfrutar de una sanidad pública universal y gratuita, nos han sometido mediante leyes que violan los derechos humanos a tener que pagar por los servicios médicos y por los medicamentos y eliminado las ayudas a la dependencia.
También han legislado para perjudicar uno de los bienes más preciados que puede tener un pueblo, la educación pública y gratuita. No conforme con subir las tasas universitarias hasta niveles que hacen prohibitivo el acceso a la universidad de la inmensa mayoría de los estudiantes, están sin embargo pagando la enseñanza privada de la iglesia católica, debiendo estar en un Estado láico, someten al pueblo y le obligan a finaciar a la iglesia católica que es la que más ha perjudicado al pueblo durante todo su historia.
El accidente ferroviario de Santiago de Compostela, es solo la punta del iceberg de lo que ha hecho la corrupción monárquica en este pais, más adelante surgiran problemas más graves, tanto en las carreteras, aeropuertos y demás obras que se han hecho pero que han servido para llenarse los bolsillos los políticos de turno y financiarse los partidos políticos con comisiones y concesiones de obras a cambio de dinero público que ha ido a engrosar los bolsillos de los políticos monárquicos y sus partidos.
La monárquia no solo fometa la corrupción y mata ciudadanos, sino que, opera en paraisos fiscales con dinero negro recibido de comisiones por suministros energéticos a nuestro país además de otros muchos negocios criminales, tales como tráfico de armas, de órganos humanos, de drogas y otros sucios y criminales negocios que encubren los gobiernos de turno a cambio de ser éstos encubiertos por la monarquía corrupta y asesina.
Ante tales hechos, cual debe ser la actitud de los medios de comunicación y cual es: No cabe la menor duda de que nos tienen sometidos por la fuerza de las armas a un sistema capitalista y que los medios de comunicación son empresas que los capitalistas gestionan, pues, los consejos de administración lo forman capitalistas que lo único que les importa es obtener beneficios y apoyar a quienes tienen la posibilidad mediante la publicación de leyes, o sea, los gobiernos monárquicos de turno para mantener esa situación de poder del capitalismo aberrante, donde lo que prima es el consumo, la depredación, de la propia Naturaleza, la destrucción del planeta para que una minoria de capitalistas pueda despilfarrar recursos que son extraidos por trabajadores que en ningún caso su esfuerzo y trabajo está compensado. Pues, los capitalistas se encargan de que la brecha entre ricos y pobres sea cada vez mayor, es decir, que cada vez, los ricos son más ricos y menor número de ricos y los pobres trabajadores son cada vez más pobres y mayor número de pobres. Y los medios de comunicación, en manos de los capitalistas, guardan silencio sobre tal degradación del planeta y del ser humano debido la falta de ética y moral de los capitalistas monárquicos. Sin embargo, los medios de comunicación en lugar de defender los derechos humanos, el planeta y el bienestar de los ciudadanos, se callan. Con la publicidad, que es la mayor expresión del capitalismo engañan y mienten con el fin de mantener ignorantes a la inmensa mayoría de los ciudadanos.
Sanear la vida pública pasa por depurar la monarquía, eliminarla de la faz de la Tierra, extirparla por ser el mayor mal que puede aquejar a la sociedad, pues, los políticos monárquicos se escudan en ella para, a la vista de la filosofia que encierra la monarquía que es la picaresca, la corrupción y el crimen, dedicarse a llenarse los bolsillos a cambio de la vida de los ciudadanos de este país. Las consecuencias de esa degradación moral y ética que es la conducta normal de la monarquía y sus políticos monárquicos ya las empezamos a pagar, pero, el problema llegará cuando lo que ahora es trabajo en un futuro no muy lejano, por haber desposeido a los trabajadores de sus derechos laborales, será esclavitud, y volveremos a la época feudal con la tecnología de la actualidad.
La inseguridad y la incertidumbre de los ciudadanos va en aumento, viven el presente sin tener una visión de futuro. Es incierto lo que pueda pasarles al día siguiente, no saben si podrán trabajar o no, si seran atendidos por el médico o no, si dispondrán de medicamentos gratuitamente o no, en definitiva que la inseguridad es la norma, y ésta genera ansiedad, depresión y otras enfermedades que no tienen solución  si no es garantizando a los ciudadanos un futuro en el que puedan creer, que se les garantice los derechos humanos de alimentación, vestido, techo, sanidad y medicamentos. Pero los políticos monárquicos no estan por la labor, solo piensan en hacerse ricos lo más pronto posible a costa de la vida de sus conciudadanos, pues toda desposesión de derechos de los ciudadanos, redunda en un aumento de la mortandad de ciudadanos. La calidad de vida la van degradando los políticos a marchas forzadas por eso cada día muere más gente por desatención.

martes, 9 de julio de 2013

EL LATROCINIO DE LOS BORBONES, SUS MENTIRAS Y EL ENCUBRIMIENTO DE LOS DELITOS QUE COMETEN POR PARTE DE LOS GOBIERNOS MONÁRQUICOS DE TURNO Y DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN.

 
 
Es incuestionable que, España es el cortijo de los capitalistas católicos monárquicos. Los franquistas se encargaron de aniquilar la II República, que dió el voto a la mujer, estableció el mejor sistema educativo que ha tenido España en toda su historia y que la iglesia católica y los monárquicos, como capitalistas que son, se encargaron de eliminar para favorecer con la privatización a los más poderosos.
J.C.Borbón desde que estaba con Franco y en vida de su padre, ya tenían cuentas en bancos suizos, no se le fiscalizaba ninguno de sus negocios, campeaba libremente por los paraisos fiscales y, sin tener ningún privilegio recogido en la ley de sucesión a la jefatura del Estado, en relación con su régimen fiscal. Ya disfrutaba de los privilegios violadores de los derechos humanos, arbitrariamente, ahora se permite cometer todo tipo de delitos de los que queda impune, debido a que los partidos políticos monárquicos, con el fin de ocultar sus negocios delictivos, le permiten al Borbón la comisión de esos crímenes. No debemos olvidar que, a su abuelo, por delitos mucho menos graves de los que cometen J.C.Borbón y F.Borbón, fue procesado por el Congreso de los Diputados, condenado y tuvo que irse de España con la pérdida para él y todos sus descendientes de privilegios, títulos y patrimonio, Resolución del Congreso de los Diputados de la II República, que no ha sido respetada por el actual Congreso de los Diputados. Es muy curioso que F.Borbón, sin que, tampoco, tenga regularizado ningún régimen fiscal, disfruta, arbitrariamente y en contra del derecho de igualdad de todos los ciudadanos ante el fisco, de los mismos privilegios que el supuesto padre. Tanta arbitrariedad, tanta violación de los drechos humanos de los ciudadanos a los que nos tienen sometidos por la fuerza de las armas al régimen franquista monárquico con la connivencia de los partidos monárquicos y los gobiernos monárquicos de turno, es insoportable. Estamos peor que en la época medieval y, disfrazados se sigue ejerciendo el derecho de pernada por los capitalistas monárquicos; incluso la iglesia católica paractica la pederastia con la connivencia de la monarquía, pues, ante las tantas veces denunciados por algunos medios de comunicación la perpetración de delitos de pederastia, los Borbones nunca se han pronunciado en contra, monstrando con su silencio la complicidad criminal.
¿Por qué no pagan impuestos J.C.Borbón y F.Borbón?. ¿No somos iguales ante la ley?. Deben hacer público su patrimonio, contribuir con el impuesto del IRPF y pagar todos los tributos, directos indirectos y especiales. Declarar las cuentas que tienen en sus bancos, dar cuenta de sus viajes, coste de los mismos, quién los paga y por supuesto, deben dar cuenta de todos sus negocios, y depués de que hayan aclarado todo, por los delitos ya cometidos, deben ser procesados por el Congreso de los Diputados, acusados, de los delitos de alta traición, por tener engañado y traicionado al pueblo, con la anuencia de los partidos políticos monárquicos durante tantos años y someternos a la situación actual de depresión económica por favorecer con el ladrillo a los mayores capitalistas monárquicos de este país, los banqueros, que son los que, realmente, gobiernan este país para mantener los privilegios de unos cuantos criminales que están en la Zarzuela y en la Moncloa. Ya es hora de que se le permita al pueblo quitarse la venda de los ojos que los mantiene ignorantes.
Se nota que, a los partidos políticos monárquicos de turno, no les interesa publicar ciertas leyes que impidirian las arbitrariedades y las mentiras de los gobiernos. Se trata de que, tenía que existir una ley en la que se regulara que, cuando un partido político hace público un programa electoral, gana las elecciones con él y después de llegar al gobierno hace todo lo contrario, por esa ley, se le obligaría, al haber mentido e incumplido su programa electoral, a disolver el parlamento y convocar nuevas elecciones, pero, como la monarquía, los Borbones, son todavía más corruptos y criminales que ellos, esa ley no la promulgan ni siquiera la promueve la oposición. Por eso, el gasto de los procesos electorales es para mentir y engañar al pueblo a sabiendas de una vez conseguido el gobierno, tienen cuatro años para enriquecerse ilegal y criminalmente, favorecer a los amigos capitalistas, corronperse y seguir en el cargo público. No olvidemos que más de un 30% de los cargos públicos de este país están imputados, procesados o condenados por delitos de corrupción. ¿Por qué no se publica esa ley contra las mentiras de los políticos monárquicos de los gobiernos de turno?.
El ordenamiento jurídico español siempre desde el pasado fue una forma de mantener privilegios y prevendas. Ahora es peor, es un ordenamiento jurídico promulgado para favorecer la corrupción  y el crimen, para atacar a la Naturaleza, la pureba más papable el ley de costas actual. Y como esa muchas otras que han sido promulgadas por la mayoría absoluta del partido en el gobierno para favorecer a sus amigos los capitalistas monárquicos y católicos. De todas estas corrupciones, es la máxima responsable la monarquía de los Borbones impuesta al pueblo, por los franquistas-monarquicos, por la fuerza de las armas.

miércoles, 5 de junio de 2013

LOS SADICOS DE LA ZARZUELA Y LA MONCLOA NOS SOMETEN POR LA FUERZA DE LAS ARMAS AL DESAHUCIO, LA HUMILLACIÓN Y LA MISERIA.


 
Después de que nuestras lumbreras económicas de cabecera nos explicaran cómo agonizaremos en los próximos años, y de que el presidente confirmara que el Gobierno se había puesto en lo peor sólo para inspirar confianza, tirios, troyanos y hasta algún macedonio que pasaba por allí se han puesto inusualmente de acuerdo en darle a Rajoy hasta en el cielo de la boca, aunque sin muchas esperanzas de que, finalmente, acabe cantando por peteneras.
A Rajoy le teníamos por un indolente entregado a la molicie, la maldad otras lindezas, al igual que los borbones, y se nos está revelando como un sádico de mucho cuidado, capaz de pedir paciencia a más de seis millones de parados y alabar a un tiempo el -pundonor y coraje- de sus ministros, gente que lo está pasando muy mal y que, si resiste, sólo es por su entrega al servicio público, al bien común, a los sobres con sobresueldos y al coche oficial. El Gobierno, nos ha dicho el presidente, sabe adónde va, y eso ha desazonado mucho a izquierda y derecha porque la inmensa mayoría tiene por fin claro, adónde nos lleva este simulacro de hombre.
Si no le hemos entendido mal, la estrategia del gallego es pintar un cuadro muy oscuro para que hasta la más minima cana de su barba resalte en el negro zaino y sea apreciada como un éxito inconmensurable. Así, el único objetivo visible que se plantea el Gobierno es demostrar que sus previsiones están equivocadas, algo que, de ocurrir, sería bien por casualidad, bien por la intercesión de la Virgen de Rocío, a la que la ministra Báñez se encomendó agarrada a sus varales para que las cifras del paro fueran buenas sin percatarse de que, fuera de temporada, la Blanca Paloma curra menos que el ángel de la guarda.
Según de Guindos, la prueba evidente de que el futuro es esperanzador tiene mucho que ver con el actual equilibrio de la balanza de pagos, algo que indicaría la próxima recuperación de la economía. No deja de ser una verdad a medias porque ello se ha producido a costa del hundimiento del consumo interno y de una caída generalizada de los salarios. Gracias a una devaluación interna sin precedentes, se exporta más, aunque ello podría cambiar rápidamente por la recesión a la que se ha abocado a Europa, el principal mercado de las ventas al exterior. Quizás confíe el ministro en que sean los emigrantes y sus remesas los que nos salven.
Ahora bien, el coraje ministerial es incuestionable. Por su país, el propio De Guindos permite que le cojan del cuello en las reuniones del Eurogrupo; Montoro ha dejado de decir aquello de “que caiga España que ya la levantaremos nosotros” y ahora anda centrado en la primera parte de la frase; Ana Mato ya distingue el Audi en el que se desplaza del Jaguar de su garaje, y tiene aborrecido el confeti de las fiestas infantiles; Gallardón está empeñado en reflotar Iberia a costa de que miles de mujeres vayan cada año a abortar a Londres; Báñez sabe que los 7 millones de parados están a su alcance y planea nuevas reformas para conseguirlo; Wert, ese toro bravo que se crece con el castigo, está a punto de acabar con el independentismo de tanto españolizar a los niños catalanes; y Arias Cañete, poniendo en riesgo su propia vida, se come los yogures caducados y se harta de duchas frías. Todo por España.
Ante tal despliegue de agallas, es normal que Rajoy no quiera prescindir de ninguno de ellos y que en su compañía se disponga a agotar la paciencia que nos pide, el único objetivo que ha superado con nota. Estamos muy dispuestos a aceptar que no sobra ningún ministro a cambio de que se nos reconozca que lo que falta es un presidente. Ya hay, incluso, quien ha empezado a añorar tiempos pasados.

martes, 7 de mayo de 2013

LA MONARQUÍA ANTIDEMOCRATICA, CAPITALISTA, CORRUPTA, ABERRANTE Y ASESINA, COMO MANZANA PODRIDA CAERÁ POR SU PROPIO PESO.


Los últimos datos del Centro de Investigación Sociológica revelan que el rechazo ciudadano a la monarquía y sus políticos, a sus partidos y al sistema avanzan de manera inexorable en España, lo que obliga a asumir que los políticos han fracasado y que el gobierno, los partidos y el mismo sistema han entrado en una dinámica que les convierte en ilícitos y en adversarios del ciudadano, que los repudia y considera indeseables.

En la monarquía no confia nadie, el 86% de los españoles tiene poca o ninguna confíanza en Rajoy el 89% poca o ninguna confianza en Rubalcaba. Esos datos, unidos a la pésima valoración de la clase política y de las instituciones del Estado, incluyendo a la monarquía, además del hundimiento de la confianza y el suspenso a todos y cada uno de los políticos sometidos al juicio de los ciudadanos, convierten el sistema político español en un fracaso completo que exige una refundación: LA III REPÚBLICA.


¿Qué mas necesitan nuestros políticos para admitir su fracaso y dimitir? Ningún país de Europa ni del Occidente civilizado atraviesa una situación de colapso democrático semejante. Lo de España es un profundo escándalo que no tiene ya solución. Los partidos están desprestigiados, los políticos monárquicos son rechazados por los ciudadanos, las instituciones están devaluadas y el rechazo so convierte cada día mas en odio.


La reacción de los partidos políticos ante los resultados desastrosos de la encuesta ha sido decepcionante. El PSOE y el PP restan importancia a la encuesta y siguen criticándose y resaltado el fracaso del contrario, sin asumir que el fracaso es de todos los políticos monárquicos, desprestigiados y rechazados, y que lo que se está hundiendo es todo el sistema capitalista monárquico.


La reacción del PP, el partido gobernante, es especialmente obtusa y reveladora de su distanciamiento con los ciudadanos y con la realidad.

El PP dice, tras datos del Centro de Investigaciones Sociológicas, que "buena parte de la desafección" por la política desaparecerá cuando acabe la crisis, lo que equivale a interpretar los datos como superficiales y a no reconocer la crisis de la clase política y del sistema.

La mayoría de los votos que huyen de los grandes partidos no van a otros, sino a la abstención o el voto en blanco, lo que refleja el avance del rechazo general a los políticos y al sistema y que el terreno está abonado para que en España triunfe una opción política extremadamente crítica con la política tradicional, parecida a la que representa en Italia el Movimiento 5 Estrellas, del político-cómico Beppe Grillo.


La Guardia Civil (5,71), la Policía (5,65) y las Fuerzas Armadas (5,21) aparecen en la encuesta como las únicas instituciones que aprueban los ciudadanos. Sin embargo, el Sindicato Unificado de Policía no se cree esos resultados y afirma que le huelen "a cocina" porque los datos internos que manejen ellos reflejan un profundo deterioro de la imagen y el respeto ciudadano a la policía, precisamente por su apoyo a los políticos y a su política represiva.


Entre las profesiones mas denostadas figuran las de políticos, periodistas, jueces y cuerpos de seguridad, las tres primeras básicas y con elevado protagonismo en la democracia, lo que refleja el profundo deterioro y el rechazo ciudadano al sistema.


La Monarquía, no la quiere nadie, por vez primera, aparece como el problema más grande de los problemas de los españoles, una lista que sigue encabezada por el paro (1), la corrupción (2), la situación económica (3) y los políticos y sus partidos (4).


Si hoy se celebraran elecciones generales, el PP conseguiría de nuevo la victoria, con un respaldo electoral del 34%, lo que supone su peor dato de la era Rajoy, pero aún así aumenta un punto, hasta los 5,8, su ventaja sobre el PSOE respecto al mes de enero. Esos datos reflejan la pérdida de la mayoría absoluta que cosechó la derecha en las últimas elecciones y la pérdida de millones de votos. Suben las opciones de Izquierda Unida y de UPyD, pero todavía se encuentran a gran distancia, sin superar el 10 por ciento de apoyo ciudadano.


Los resultados de la encuesta del CIS deberían haber provocado una conmoción y una reacción contundente de los políticos y de sus partidos para salvar un sistema que atraviesa una crisis profunda, pero no ha sido así. El deterioro de la clase política española es de tal envergadura que no asumen que el rechazo ciudadano aumenta, es imparable y en muchas ocasiones se transforma en odio, lo que invalida el sistema y convierte en ilícitos a la monarquía y el gobierno, la representación política, al liderazgo de los partidos. a los políticos y al mismo sistema monárquico capitalista.

 

lunes, 15 de abril de 2013

LA III REPÚBLICA LLAMA CON INSISTENCIA. LA MONARQUÍA ES INCOMPATIBLE CON LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS, SOBRE TODO EL DERECHO DE IGUALDAD A OCUPAR CARGOS PÚBLICOS. AYER CELEBRAMOS EL ANIVERSARIO DE LA II REPÚBLICA Y EL PUEBLO PIDE A GRITOS DEMOCRÁCIA PLENA.

 NO SERÁS REY, FELIPE BORBÓN
El loco, decía Lacán, no es el desequilibrado mental que se cree rey, sino el rey que se cree rey. Ser rey en 2013 es como usar un calcetín para no preñar, creer que la luz eléctrica la enciende el diablo o darse con un látigo de cinco puntas en la espalda para que los pecados se blanqueen. Por eso las coronaciones o los matrimonios reales necesitan ser tan efectistas: tienen que compensar con oropel y maneras antiguas lo increíble del asunto. ¿Te acuerdas, Felipe, de tu boda y todo aquel gasto descomunal? Los reyes, además, tienen que llenar de brumas su pasado, para que no aparezca un puñal, un veneno, una traición, un matrimonio de conveniencia, un soborno, una matazón de campesinos. ¿Quién fue el primero de la saga? Reyes, dinastías, príncipes herederos, argumentos legitimistas... Pudo ser o no. Los borbones son un accidente. Viendo la historia, un desafortunado accidente. No es que los Habsburgo, vulgo Austrias, fueran mejores. Ni mucho menos. Pero los de la flor de lis, quizá por la cercanía, vienen frenando lo inteligente en la historia reciente desde, cuando menos, la Revolución Francesa. De Fernando VII, ni hablamos.
No queremos que seas rey, Felipe. Ya no son tiempos. Tu bisabuelo entendió que este pueblo ya no lo quería. Se marchó. Si se hubiera quedado, lo hubieran encarcelado. Pese a los intentos de la derecha de exonerarle de toda culpa. Tu padre, tú mismo, sois millonarios gracias al dinero heredado. (Los crimenes de tu hermana se está discutiendo en sede judicial, tambien se debian debatir los crimenes cometidos por tu padre en el Congreso).Por decirlo amable. No heredáis solamente el derecho de convertirnos en súbditos. Siempre heredáis mucho dinero, robado al pueblo. Y luego lo sabéis mover muy bien. Por decirlo amable. Los republicanos somos amables. Sabemos que el futuro, de no mediar un apocalipsis nuclear, será republicano. Si hay catástrofe, habrá reyes. Otra razón para no quereros reinando. 
A tu padre lo nombró un dictador. Franco. A ti te nombró tu padre. Juan Carlos de Borbón. Siguiendo vuestras normas, le correspondía, por edad, a tu hermana Elena. No la dejasteis. Luego os molesta que el pueblo haga diferencias entre las personas listas y las personas tontas. Aunque viendo el comportamiento de la lista, más nos valdría que no lo fuera tanto. No hay momento en el que hayáis reinado en el que la inteligencia no os haya repudiado. Tantos siglos y no habéis dejado ni siquiera un buen libro escrito por alguno de vosotros, una sinfonía, un cuadro, una patente. A ti te pusieron en una ocasión a presentar una serie sobre la naturaleza. Tu padre ya se había bajado a unos cuantos elefantes, osos y demás animales con ojos lo suficientemente grandes como para estremecerte cuando les disparas. Bien lo sabías, pero te pusiste a darnos lecciones de respeto a la naturaleza. Siempre nos dais lecciones de lo que no hacéis. Como cuando tu padre nos habla el 24 de diciembre de la familia cristiana. De Corina, ni hablamos.
Como la iglesia, decís una cosa y hacéis otra. Hasta ecologista te han presentado. ¿Cuánta gente de la familia real está vinculada a consejos de administración de empresas altamente contaminantes? No podemos quereros. Es la voluntad de un pueblo. Necesitamos la República. La República en España es algo más que una forma de gobierno. Siempre lo hemos vinculado a un cambio de régimen lleno de simbolismo emancipador. En la historia de nuestro país, en ese mito de las dos Españas, invariablemente habéis estado en la misma. Una pequeñita donde siempre estaban también el grueso de los militares y los sacerdotes gruesos (es decir, todos), financiados por banqueros y por Santas Alianzas internacionales. También, claro, por ese pueblo abducido para vuestra causa por tener el verdugo en sus cabezas. Claro que al final hay gente de vuestro lado. Nos habéis llevado a misa a ostias y a hostias. También haciéndonos creer que los ricos también lloran o que podemos vivir vicariamente a través de vuestros palacios y vuestras fiestas. Hace más daño Salsa Rosa, el Hola y el confesionario que el Mein Kampf.
No serás rey, Felipe. Cuando estudiaste en Canadá, te dieron el premio al mejor compañero. Podrían haberte dado el de física, el de matemáticas, el de historia o el de redacción. Pero tuviste que venirte con el de mejor compañero. No haberlo recibido. Nos gustaría que fuera os celebraran por inteligentes o por solidarios, no por vuestro glamour aristocrático. Sabemos que después de los asesinatos de Al Qaeda en Atocha -qué lástima, tu padre podía haber salido a decir que no había sido ETA, pero se quedó callado, dando por buena la mentira del gobierno de Aznar y del candidato, entonces, Rajoy-, digo, después de aquella barbarie, anulaste tu luna de miel. Pero no fue verdad. Nos enteramos después de que te habías ido, en secreto, de viaje. En un avión sólo para vosotros, tus amigos -donde no hay noticia de que haya ningún trabajador-, al Caribe. Nos enteramos porque hubo un incidente en un aeropuerto en Estados Unidos. Dijiste que anulabas el viaje en solidaridad con el dolor que teníamos por los casi 200 muertos. Pero no te dolía, porque te fuiste a la playa a celebrar. Como Ana Botella con las muchachas muertas en el Madrid Arena, de las que informaba entre viaje y viaje a un balneario en Portugal. Sois la misma España. Una que no queremos. Una que necesitamos superar.
Fuiste hace poco a Caracas, a las exequias de Chávez. Escuché que te abucheaban. Te fuiste pronto. Ni siquiera te quedaste a la toma de posesión del Presidente electo, Nicolás Maduro. No tenías tampoco nada que charlar con Evo Morales, con Rafael Correa, con Cristina Fernández, con Mel Zelaya o Fernando Lugo. Esa gente ya no está en esa lógica de las Cumbres que se inventó Felipe González para hacer negocios con sus amigos. Vaya vaya con la "madre patria".
Es cierto que nunca pedisteis disculpas por el "por qué no te callas", ese tuteo autoritario de tu padre contra un Presidente electo. Nunca se contó bien esa historia. En aquella Cumbre, Aznar, nada más bajarse del avión, insultó, al pie de la escalera, a Chávez -qué gran Presidente fue Aznar, el corresponsable de la masacre de Irak-. Después de escuchar las declaraciones de Aznar, Chávez, enfadado, recordó la participación de nuestro gobierno en el golpe de Estado en Venezuela en abril de 2002. En el cierre, Zapatero, sin corresponderle la palabra, intervino, de nuevo para defender a Aznar y reprender al Presidente venezolano. Ahí es donde Chávez protestó. Y ahí es donde tu padre, quizá con una digestión pesada, saltó con esas maneras tan borbónicas. Ya ni siquiera ayudáis a una buena relación con América Latina. Por esto, tampoco puedes ser rey, Felipe.No serás rey, Felipe.
Tenemos que crecer como ciudadanos. Asumir las consecuencias de nuestros propios actos. Necesitamos solventar nuestra relación entre los diferentes pueblos de España. Con un rey es imposible ese diálogo. Tenemos que sentarnos en igualdad de condiciones.Y necesitamos discutir también nuestra relación con esa iglesia que se mete en nuestras escuelas, en nuestras camas, en nuestras universidades y en nuestros laboratorios. Con un rey católico, apostólico y romano no es posible. Necesitamos frenar el papel de los lobbies, las intermediaciones empresariales, los patrocinios interesados que invitan a tantas oscuridades. Con reyes ricos y lobistas eso no es posible.. Sois un mal ejemplo para otro tipo de emprendedores. ¿Cuantos yates y vacaciones os han financiado empresarios con intereses confesados e inconfesables?
Tenemos que tomar las riendas de nuestro futuro en nuestras manos. En la crisis actual del modelo, una crisis que es integral, ninguna solución pasa por tutela alguna. Para eso necesitamos ser ciudadanos plenos. Con un rey, no es posible. El pueblo necesita decidir quién tiene que representar nuestra aventura común como sociedad y cómo articulamos nuestras relaciones. Asumir esa responsabilidad. Crecer. Seguramente tú, Felipe, vas a priorizar el mantenimiento de tu puesto de trabajo. Es tu principal interés. Te educaron para eso. Tu interés por un lado, el nuestro por otro. A ti te hacemos siempre falta nosotros. A nosotros no nos haces falta tú. Y porque nosotros somos el pueblo, no vas a ser rey, Felipe. Pero tranquilo: no depende de ti. Sabemos que esa tarea es exclusivamente nuestra. Estamos en ello.

miércoles, 10 de abril de 2013

SE NOS FUE JOSE LUIS SAMPEDRO, ESE GRAN HUMANISTA: EL CAPITALISMO ES POR ESENCIA OBTENER BENEFICIOS PRIVADOS PARTICULARES Y MEJOR INDIVIDUALES. POR ESO NO ES EFICIENTE PRIVATIZAR. Y DEBEMOS COSEGUIR QUE LA JEFATURA DEL ESTADO SEA UNA INSTITUCIÓN PÚBLICA, NO PRIVADA COMO LO ES LA MONARQUÍA. POR LA III REPÚBLICA.



Decía el polémico economista Galbraith que la mayoría de los fenómenos económicos de importancia podían explicarse a través del lenguaje común y sencillos ejemplos; cuando las explicaciones van recubiertas de supuesto vocabulario científico y humo matemático, suelen buscar legitimar intereses particulares más que explicar el fondo de los problemas.
La cuestión de la privatización y su supuesta eficiencia esotérica, basada en las milagrosas propiedades del afán de beneficio en cualquier momento y lugar, es un magnífico ejemplo. Nos toman por idiotas.
Si nos liberamos por un segundo de la ideología dominante y nos preguntamos fríamente de qué depende la eficiencia, la respuesta seguramente irá encaminada a hablar de unos objetivos congruentes basados en unos criterios de organización y gestión adecuados ¿Es entonces el tipo de propiedad lo más inmediato para relacionar con la eficiencia? No parece lo más natural.
La evidencia también se muestra tozuda frente al neoliberalismo; algunos ejemplos: El agua que con tanto ahínco buscan privatizar en Madrid, volvió a ser recuperada y convertida en una empresa rentable en Paris. Tampoco parecen ser buenas las experiencias de los ferrocarriles privatizados en Argentina y Reino Unido, hundidos ante la falta de inversión. ¿Y la sanidad? No parece ser que el amado modelo estadounidense, que permite morir a ciudadanos de enfermedades tratables, sea además, ningún ejemplo de ahorro.
Se acusa al sector público de tendencia a la burocratización, de generar organigramas ineficientes, como si el sector privado estuviera inmunizado cual superhéroe ante estos males. Pero los gigantes ineficientes de pies de barro, tampoco parecen entender de propiedad si miramos las antaño imbatibles Ford o General Motors postradas y rescatadas, o como empresas chinas de capital mixto han demostrado desde el pragmatismo de la ausencia de derechos, ser mejores explotadores que muchos de sus competidores del -purismo del libre mercado-.
Aun así, aceptemos la premisa: el sector privado es más eficiente por definición. Y entonces miremos un poco más allá, haciéndonos la pregunta que sesudos analistas omiten hacer: ¿Qué entendemos por eficiencia?
Si nos atenemos a la visión convencional, empresa eficiente es un eufemismo de empresa rentable; cuanto más mejor. Parece lógico que las empresas actúen de este modo, aunque es cuestionable el hecho de sustituir la palabra rentable o lucrativa por eficiente, para revestirlo todo de una supuesta carga científica. Otra vez, si miramos un poco más allá, comienzan a surgir los problemas debajo de la alfombra.
¿Es la sanidad más rentable la más eficiente? Pongamos un sencillo ejemplo: El antiguo paciente de la sanidad pública es ahora un cliente de la eficiente sanidad privada. Bien, si nos encontramos sujetos a la lógica de la máxima rentabilidad como criterio, y el gestor privado del hospital tiene la opción de elegir entre curar una enfermedad o cronificar la misma con tratamientos paliativos ¿Cuál será su incentivo? Asusta pensarlo, pero en marketing lo llaman fidelización del cliente.
Pensemos también en la agricultura, y en el peligro latente de las llamadas semillas terminator, esterilizadas para hacer dependientes año a año a los pequeños productores. Tampoco nadie duda de lo rentable que resulta destruir la también privatizada Iberia, no para los trabajadores claro, sino para los eficientes bolsillos de los corsarios financieros. ¿Hacer negocio con la muerte? Seguro que privatizar cementerios y cobrar tasas por mantener los nichos es eficiente, es decir, rentable.
No deberíamos sorprendernos, el ataque a lo común va mucho más allá de lo que queremos ver y se dirige a la esfera local, amenazando la realidad de miles de pequeños municipios; por definición ineficientes, prescindibles por tanto, como sus urgencias sanitarias. Con el anteproyecto de ley de reforma municipal se abre la veda: el agua de los municipios, la gestión de residuos, mercados centrales o cementerios pasarán a ser objetivos prioritarios. Una ley nacional para una imposición europea, como casi siempre. Al menos, se agradece la claridad en los objetivos buscados: “ se suprimen monopolios municipales que venían heredados del pasado y que recaen sobre sectores económicos pujantes en la actualidad.” Anteproyecto de Ley para la Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local
¿Pero no habíamos quedado en que lo público siempre es ineficiente? Sorprende entonces que se acuse a los municipios de acaparar actividades rentables y no deficitarias. ¿Potencialmente demasiado rentables para ser públicas? También es llamativo que la mayoría de las hoy punteras grandes multinacionales españolas, procedan del oxidado sector público español; la herencia recibida a precio de saldo no debió ser tan mala como se ha querido hacer ver desde determinadas esferas de poder.
Cuanto más avanzamos más dudoso parece el otorgar características milagrosas al afán de privatizar, y menos demoniacas las características que presenta el sector público. Esto nos podría llevar a pensar que la propiedad al fin y al cabo no importa, como parece querer demostrar la experiencia China. Nada más lejos de lo que quiere mostrar este artículo.
La propiedad en última instancia claro que importa; y mucho. Importa porque solo desde fuera de la empresa privada podemos entender la eficiencia como algo diferente al máximo beneficio económico: la eficiencia en pro del beneficio social, la única compatible con un desarrollo ecológicamente sostenible, con no esquilmar ecosistemas bajo la lógica de la ganancia. Importa porque, al fin y al cabo, todo el mundo prefiere ser el dueño del fruto de su trabajo a vivir con un salario cada vez más precario, subempleado en un puesto de trabajo donde no comprendes muy bien para qué estudiaste tantos años aquello que te gustaba.
Sin duda, pura utopía a día de hoy. Quizá, abrir los ojos ante las mentiras que se convierten en verdad de tanto repetirse, sea el impulso que nos haga caminar hacia una sociedad donde la eficiencia, sea algo más que el afán insaciable de lucro.

jueves, 7 de marzo de 2013

EL CAPITALISMO Y SU INTRINSECA CORRUPCIÓN, LA ENFERMEDAD MAS GRAVE QUE PADECE EL SER HUMANO EN TODA SU HISTÓRIA. AL FINAL CONSEGUIREMOS LA IGUALDAD Y LOS CAPITALISTAS NO PODRÁN IMPONER SUS LEYES ABERRANTES DE SOMETIMIENTO DE LOS PUEBLOS, POR LA FUERZA DE LAS ARMAS, AL CAPITALISMO.


Los mercados financieros son el espacio donde la avaricia y la codicia humanas toman las formas más salvajes de la actual dominación capitalista. Los intereses privados de las corporaciones multinacionales que juegan a ser dioses en los mercados financieros son contrarios a los intereses globales de los ciudadanos y especialmente de los trabajadores asalariados (tanto del sector público como del sector privado).
Hay por tanto una rotura profunda en el seno de la organización del sistema capitalista. No es nada nuevo, esta contradicción existe desde la creación del propio capitalismo. La contradicción entre el capital y el trabajo descubierta por Marx toma hoy sus dimensiones más aberrantes. Y de cada vez más, esta contradicción entre por un lado, democracia e intreses económicos y políticos de los trabajores, y por otro, mercados e intereses económicos y políticos de los capitalistas, está creciendo incesantemente.
Y esta brecha crecerá hasta que la ciudadanía y los trabajadores se harten y decidan organizarse políticamente para en una primera etapa, intentar frenar esta contradicción dentro del marco del sistema capitalista. Digo en una primera etapa porque evidentemente este objetivo de frenar esta contradicción dentro del marco capitalista es irrealizable. Si verdaderamente la sociedad quiere acabar con las contradicciones de clase, entre el capitalista y el asalariado, entre el explotador y el explotado, entre el rico y el pobre, deberá abordar una segunda etapa en una lucha mucho más combativa y radical.
Mientras tanto, el actual sistema capitalista está resuelto a entrar en una nueva era de explotación salvaje y deshumanización absoluta. La sociedad, según el discurso neoliberal, ya no será contemplada como tal, es decir, como un conjunto unido e interrelacionado de individuos. La nueva era se propone precisamente materializar la crencia de que sólo existe el individuo aislado, que deberá competir encarnizadamente con sus semejantes para obtener así el éxito en la vida. De esta forma, su libertad será tanto mayor cuanto menor sea la libertad del resto. El que tenga más dinero por haber pisoteado a otras personas será el ejemplo de la inteligencia humana, mientras que los que no puedan trabajar o no tengan dinero serán los perdedores y los estúpidos vagos que no habrán sabido ni habrán querido competir.
Esta será la filosofía de la nueva era tiránica que viene. El que tenga dinero se educará, trabajará y vivirá, y el que no, sucumbirá a la ignorancia, el trabajo precario o el desempleo y morirá al no poder acceder a un sistema público de sanidad.
Pues bien, es evidente que ante esto la sociedad tiene demasiado aguante, porque teniendo el paro que tenemos, teniendo que pagar los impuestos que pagamos para que encima no tengamos ni sanidad pública ni educación pública, y sobretodo, viendo como todo nuestro dinero se destina a pagar las deudas privadas que han contraido los bancos y que han sido la causa de la crisis, y por tanto de nuestro malestar, es innegable que la sociedad no se moviliza ni se organiza sola.
Espontáneamente es posible que cientos de miles de personas salgan a la calle movidos por la indignación. También es posible realizar con éxito huelgas generales con un apoyo y un seguimiento mayoritarios. Pero esto no es nada. Estas luchas espontáneas, para ser útiles deben formar parte de un plan de acción estratégico. Con la lucha meramente economicista -lucha sindical por mejoras salariales- nunca cambiaremos nada. Podremos presionar al Gobierno y la Ptronal y tal vez, hacer retroceder algunas medidas neoliberales, pero nunca cambiaremos la balanza del poder, la dominación del capital y la explotación seguirán imponiéndose sobre los derechos laborales y humanos. Y es por esto que es necesario comprender que el sistema capitalista no puede nunca ser el marco adecuado para que la sociedad humana se desarrolle, prospere y mejore.
Es necesario por tanto erradicar el sistema capitalista y su dictadura económica. Y por ello hay que trascender la lucha economicista hacia una revolución social y política.
Es necesario crear un Frente Popular conformado por multitud de organizaciones, movimientos y plataformas ciudadanas. Es importante que este frente lo impulsen los comunistas y los obreros, ya que son los únicos capaces de llevar a cabo la lucha hasta sus últimas consecuencias, hacia la conquista del poder político y la coronación de la clase obrera como nueva clase dominante, para que acabe con la explotación capitalista y la desigualdad social. El resto de organizaciones progresistas aun creen que el capitalismo salvaje,  neoliberal corrupto actual es reformable y adaptable a las necesidades sociales, y es por ello que no deben dirigir la lucha.
Estas organizaciones reformistas deben comprender que es totalmente imposible redirigir las políticas actuales. Estamos inmersos en una dictadura económica de la minoría capitalista sobre la mayoría asalariada, todos los esfuerzos que se desarrollen en el marco actual del sistema político capitalista serán siempre insuficientes y no nos ayudarán a salir del atolladero en el que nos encontramos. Hay que orientar los esfuerzos hacia otros caminos más radicales y revolucionarios.
La revolución hay que organizarla. La sociedad por si sola, con o sin los instumentos políticos actuales, no está capacitada para comprender sus intereses de clase. Hay que adiestrar a la sociedad, adiestrar a los intelectuales no marxistas y a los trabajadores, para que luchen unidos por la superación del sistema capitalista por todos los medios posibles.
Es evidente que todo este proceso de cambio debe originarse a partir de la comprensión absoluta de la sociedad presente, y el marxismo y su filosofía son las únicas herramientas válidas para este cometido. Sin teoría revolucionaria, no hay revolución posible y por tanto, no hay cambio posible. El capitalismo y su intrinseca corrupción nos devora.